Persona dependiente, cuidador y cómo mejorar su calidad de vida

Por 10 febrero, 2020 Asistencia, Dependencia
persona dependiente

Una persona dependiente, independientemente del grado de dependencia que tenga, necesita atención y cuidados específicos. Estos van más allá de simplemente ayudarles en tareas como la alimentación, la higiene o la toma de medicamentos. El cuidador de personas dependientes tiene una gran responsabilidad y también una presión importante sobre sí mismo por autoexigencia. Especialmente si se dedica a ello a tiempo completo. Pero existen acciones que pueden ayudar a persona dependiente y a cuidador a mejorar la calidad de vida de ambos.

Persona dependiente y cuidador, y cómo mejorar la vida de ambos

Repartir las tareas de cuidados de la persona dependiente

Esta es una cuestión muy relevante, especialmente cuando se trata de un único cuidador que asume todas las tareas de atención a la persona dependiente. Sobre todo cuando la persona dependiente tiene un grado de dependencia elevado. Tareas como cargar a una persona con discapacidad tiene una exigencia física importante. Y si debe cambiar de postura a la persona encamada también por las noches y los fines de semana, la exigencia a nivel mental es terrible.

Además, en el caso del cuidador familiar tiene otro punto de presión en el cuidado a la persona dependiente. Este se da cuando la dependencia viene dada por la edad avanzada o por enfermedades degenerativas. Y es la carga emocional que supone asistir al deterioro de la salud de la persona querida.

Esto no solo afecta al cuidador. También a la calidad asistencial que recibe la persona dependiente. Porque el agotamiento físico a menudo impide realizar con soltura determinadas tareas. Y el agotamiento mental y emocional favorece el estrés y este puede ser causa de errores involuntarios y problemas de atención.

Repartir las tareas de cuidados es pues importante para ambos. Por salud y por calidad de vida. Delegar parte de estas en un cuidador de enfermos a domicilio es una buena decisión. Ya sea contando con un cuidador por horas para personas dependientes o para las noches.

Un buen ambiente, clave para la salud

Crear un ambiente saludable en el domicilio es esencial siempre. Pero muy especialmente cuando la práctica totalidad de la vida se hace dentro del mismo. La persona dependiente y el cuidador acostumbran a pasar días completos dentro de casa. Y es una necesidad que esta les procure bienestar, y no se lo reste.

La limpieza es uno de los factores que afectan al ambiente. Pero también la calidad del aire. La ventilación diaria es necesaria. Aunque eso implique trasladar a la persona dependiente por unos minutos a otra estancia. O, si eso no es posible, abrigándola bien durante el invierno. Y tomando medidas para que no esté en medio de corrientes de aire. Además, hay que evitar fumar en el interior de la vivienda.

Para evitar problemas de salud como la insuficiencia respiratoria también es importante la humedad ambiental. Esta no puede ser muy elevada pero tampoco excesivamente seca. Actualmente existen aparatos que permiten medirla. Y también modificarla para crear unas condiciones más saludables en un espacio cerrado.

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Un buen ambiente proporcionará la mejor calidad asistencial a la persona dependiente

Planificar las actividades a la persona dependiente

La planificación en la atención a la persona dependiente es un factor clave para procurar cuidados de calidad. Y para evitar el estrés que supone pensar que no llegarás a todo cuando alguna cosa se complica. También para evitar que la persona quede desatendida en cuestiones importantes.

Es verdad que pueden surgir imprevistos. Pero cuando se tiene una planificación estos solo alteran la rutina ligeramente, no la ponen patas arriba. Y no bloquean al cuidador, que puede verse en una situación de presión sin saber por dónde seguir en un momento dado.

Así que procura tomarte un tiempo para diseñar la planificación. Esta debe incluir las cuestiones básicas de la atención a la dependencia. Por ejemplo, la higiene de la persona dependiente y los cambios de postura o empapadores. También el horario de toma de medicamentos. Y los referentes al control de enfermedades como medir la glucosa, la temperatura o la tensión si así lo precisa.

También es conveniente el diseño de un menú para personas mayores, jóvenes o enfermas, según el caso, si no se alimentan por preparados alimenticios. La alimentación es una de las bases de la salud y el bienestar. Y diseñarlo con antelación reduce y hace más livianas tareas como la compra y la preparación de alimentos.

Estimula el mantenimiento de su autonomía

Una persona dependiente, por definición, necesita ayuda y no dispone de capacidad de autonomía. Pero existen distintos grados de dependencia. Los grandes dependientes, por ejemplo, han perdido totalmente su autonomía. Pero en los grados de menor dependencia todavía tiene hay un cierto margen para esta. No dejes que tu afán por ayudar y tu solicitud le reste la que le queda antes de tiempo.

En primer lugar, por su dignidad y autoestima. Y en segundo lugar, porque te ayudará a procurarle una buena atención en todas las demás tareas. Y en cuestiones en las que sí necesita de ti.

Tener en cuenta estas cuestiones te ayudará a proporcionar la mejor calidad asistencial a la persona dependiente. Y también a sentirte mejor realizando este trabajo. Ambas ganaréis en calidad de vida y esa es una oportunidad que merece la pena no perder de vista.

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